Resumen

En este artículo busco tres cosas. Primero, afirmar el carácter político de la aplicación de la normativa de libre competencia. Segundo, y como contrapartida de lo anterior, impugnar la tesis que afirma que el antitrust es una disciplina netamente técnica donde no hay cabida para consideraciones sustantivas. Tercero, llamar la atención sobre los riesgos de aceptar la postura de que es si quiera posible un antitrust que sea netamente técnico.

Palabras Claves

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